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lunes, 10 de marzo de 2014

Marea Alta (Santander)


Siempre es un placer cuando un restaurante contacta con nosotros para invitarnos a conocerlo. En esta ocasión, la invitación llegaba desde Santander, concretamente desde el restaurante Marea Alta, perteneciente al Hotel Silken Rio ****.

El restaurante Marea Alta de Santander está ubicado en plena "zona noble" de Santander, junto al Casino y la playa de El Sardinero.
Detalle del salón del restaurante Marea Alta (Santander)

Se trata de un restaurante remodelado, que ha cambiado totalmente el concepto de su antecesor, el restaurante "La Cúpula" y que con el cambio de nombre ha dejado de lado también su pasado elitista para apostar por el cliente y la cocina de mercado accesible.

Así, al igual que ha ocurrido en muchos otros restaurantes de los hoteles Silken, el Marea Alta ha renunciado a la tradicional carta para centrarse en un menú bistró, que modifican cada mes, y que ofrece múltiples combinaciones de entrante + principal + postre y bebida por unos precios razonables que van entre los 19€ y los 24€.

Accedemos al restaurante desde una puerta contigua a la entrada del Hotel y tras subir un tramo de escaleras llegamos al salón, de unas 10-12 mesas, todas orientadas hacía los maravillosos ventanales del restaurante desde los que tendremos unas vistas privilegiadas sobre la playa de El Sardinero.

La mantelería, blanca, refuerza la luz del Cantábrico que entra por las ventanas dando al espacio una gran sensación de luminosidad. 
Otra vista del salón

Centrándonos ya en la comida, el restaurante Marea Alta ofrece, como ya he dicho anteriormente, una comida de mercado accesible, con algunas recetas ciertamente elaboradas e incluso alguna bastante arriesgada. Además, en algunos de los platos encontraremos guiños a la cocina cántabra más tradicional.

Como os comentaba, el restaurante no dispone de carta si no que su oferta se argumenta en torno a dos menús "bistró" uno por 19€ y otro por 24€, que unicamente difieren en los segundos platos, encontrando aquellos más elaborados o que utilizan una materia prima más costosa en el segundo grupo.

Tenemos 10 primeros comunes a elegir, y otros 10 segundos, divididos en dos grupos según la opción que quedamos (19 o 24 euros). Ver menú Marzo 2014

Además de los menús, el restaurante ofrece una seríe de platos en formato "recomendación", que se encuentran fuera de menú.

Pan de tomate, integral, pasas y nueces y chapata

En nuestra visita compartimos como aperitivo unas rabas de calamar, muy ricas de sabor y con un rebozado muy fino, que acompañamos con una primera copa de Shaya, un vino verdejo DO Rueda muy singular.
Rabas de calamar

Como primer plato elegimos compartir los "Mejillones en escabeche sobre humus de cocido lebaniego y crema ligera de guisantes" y las "Verduritas de Temporada salteadas con jamón y foie sobre caramelo de café".

Elegimos los mejillones ya que nos pareció un plato muy arriesgado ¿mejillones y cocido lebaniego? eso había que probarlo. Y oye, resulta que la combinación casa de maravilla. Sorpresas te da la vida.

En cuanto a las verduritas, eran trocitos de coliflor, brócoli, zanahoria, cocidos el tiempo justo para mantener esa textura crocante que a mí tanto me gusta en las verduras. El toque del foie ayudaba al plato a ganar en elegancia. Por contra, el "caramelo de café" resultó más bien testimonial y fué un poco chasco porque fue una de las razones principales para elegir el plato.

Mejillones en escabeche sobre humus de cocido lebaniego y crema ligera de guisantes

Verduritas de Temporada salteadas con jamón y foie sobre caramelo de café

Pese a que el entorno invitaba a degustar algo de pescado, para los principales elegimos dos carnes ya que ninguna de las opciones de pescado del menú nos llamó la atención. (Más tarde lamentaríamos no haber probado la merluza rellena).

Así, nuestra elección fueron las "Mollejas de lechazo estofadas al caramelo de Pedro Ximenez" y el "Rabo de buey relleno de queso y boletus sobre crema especial de patata".

Ambos platos resultaron deliciosos, sobrepasando las espectativas. Mención especial para las mollejas, que se presentaban en un formato muy distinto al habitual empanado. En esta ocasión aparecían estofadas con cebolla pochada y Pedro Ximenez, una combinación que arrojaba un resultado meloso, delicado... más fino que el que encontramos habitualmente en las mollejas empanadas.

En cuanto al rabo de buey, se trataba de una buena ración de desmigado de rabo relleno de queso y boletus. Deliciosa combinación y ejecución perfecta.
Mollejas de lechazo estofadas al caramelo de Pedro Ximenez

Rabo de buey relleno de queso y boletus sobre crema especial de patata

Llegado el turno de los postres, elegimos el "Bizcocho de café y cacao con helado de bailey´s y granizado de whisky" y la "Espuma de sobao pasiego con su helado".

Ambos postres resultaron deliciosos y fueron un verdadero broche de oro a la comida. Mención especial para la espuma de sobao, un postre que os recomiendo pedir sí o sí.

Espuma de sobao pasiego con su helado
Bizcocho de café y cacao con helado de bailey´s y granizado de whisky


Para acompañar el postre se me antojó una copita de vino dulce. Me sirvieron un Moscatel de La Marina de la bodega Enrique Mendoza, de Alicante, que hizo su función.

Terminando la comida tuvimos la oportunidad de debatir largo y tendido con el chef Modesto Santa Cruz "Tín" (que estuviera varios años junto a Esteban Modino en el Mesón Marinero de Castro Urdiales) y con Jose Antonio Lorenzo "Toño", el Maître, un apasionado de su trabajo y una de esas personas por las que volverías a un local.

Modesto Santa Cruz "Tin", chef del Rte "Marea Alta" de Santander
(foto de El Diario Montañes)
Entre los comentarios, me gustó la importancia que están dando dentro de este nuevo enfoque al concepto "escuchar al cliente".

"Hubo un tiempo en el que en la hostelería se nos olvidó hacerlo, se nos fue la pinza" reconocía Toño. "Ahora estamos volviendo a escuchar al cliente, y estamos recordando lo enriquecedor que es. Tampoco debemos llegar al servilismo, pero hubo un tiempo en que los locales nos creíamos por encima de los clientes, y eso no puede ser". No puedo estar más de acuerdo.

Por cierto, la casualidad quiso que nuestra visita al restaurante coincidiese con la de otro blogero ilustre de Bilbao, ni más ni menos que Óscar Cubillo a quien podemos leer habitualmente en la sección cultural de El Correo y en el blog "Lo Que Coma Don Manuel", un blog que aprovecho para recomendaros encarecidamente.


En resumen, la visita al restaurante Marea Alta de Santander fue más que satisfactoria. La relación calidad precio de su oferta "bistró" me pareció elevadísima. Creo que están sabiendo reinventarse en un ejemplo de adaptación de la hostelería a los tiempos que corren.

Recomendaría el restaurante a cualquiera que quiera acercarse hasta la zona de El Sardinero, incluyendo familias que serán perfectamente acogidas por el personal de sala, muy atento con los niños.

Uno de los principales activos del restaurante son las vistas que ofrece a sus comensales sobre la playa y el paseo de El Sardinero. Ya sea un día de sol o un día temporal, las vistas sobre el Mar Cantábrico que tendremos desde nuestra mesa serán siempre extraordinarias. 

MAREA ALTA (Santander)



Ver Restaurantes Castro Urdiales... y más en un mapa más grande

2 comentarios:

Igor Cubillo dijo...

Jaume, muchas gracias por recomendar Lo Que Coma Don Manuel, esa weg.
Abrazo.

JON dijo...

Por tu estupendo post veo que la cadena Silken esta realizando esa misma estrategia en el resto de restaurantes, yo cuando estoy en Vitoria suelo comer en el Silken Bistro Ciudad de Vitoria y como puedes ver en mi blog http://comiendoporeuskadi.blogspot.com.es/2014/03/helado-de-lima-y-romero-vitoria.html?m=1 coincido al 100% con tus comentarios.

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